¿Qué pasa después de aprender a diseñar un juego?
Jorvth Pruv es un espacio de formación práctica donde el diseño de juegos y el modelado 3D se trabajan como disciplinas reales, no como introducción a algo más.
Lo que queda cuando termina el taller
Completar un módulo de diseño 3D no es el punto final. Lo que importa es si podés usar lo aprendido en un proyecto propio, en un equipo o en una propuesta profesional concreta.
Cada taller está estructurado para que los ejercicios dejen algo tangible: un archivo, un prototipo, una mecánica documentada. Eso funciona como evidencia de trabajo real.
Participantes anteriores usaron sus trabajos del taller como parte de su portfolio para estudios independientes y proyectos de desarrollo de juegos regionales.
«No tengo base técnica suficiente»
Es la duda más frecuente antes de inscribirse. La mayoría de quienes llegan no tienen experiencia previa en software 3D ni en diseño de sistemas de juego.
Los talleres empiezan desde el uso básico de herramientas como Blender y motores de prototipado. No se asume conocimiento previo en el primer módulo.
Lo que sí hace falta es disposición para trabajar con archivos reales, recibir crítica sobre el proceso y dedicar tiempo fuera de los encuentros sincrónicos.
Quiénes diseñan y dictan los contenidos
Dos personas con trayectoria activa en diseño de juegos y producción 3D. Ninguno viene del mundo académico tradicional.
Trabajó en cuatro proyectos de juegos independientes entre 2014 y 2023, dos de ellos lanzados en plataformas de distribución digital. Su foco en los talleres es la documentación de reglas y el balance de sistemas.
Modeladora 3D con experiencia en producción para videojuegos y animación. Ha trabajado con estudios de Argentina y Uruguay en proyectos de distintas escalas. Enseña el proceso completo desde el boceto hasta la malla exportable.
Por qué el formato importa tanto como el contenido
Ver una clase no es lo mismo que hacer un ejercicio con un archivo que después vas a usar. La diferencia entre ambos formatos aparece cuando el participante intenta aplicar lo visto en un contexto propio.
Cada bloque del taller tiene una tarea asignada con criterios de evaluación explícitos. No hay calificaciones, pero sí hay revisión de proceso y señalamiento de lo que no funciona.
El trabajo colaborativo no es opcional. Parte de los ejercicios requieren que dos o más participantes integren sus piezas en un mismo proyecto.
Tarea con archivo entregable
Cada módulo termina con un archivo concreto: una malla, un documento de diseño o un prototipo jugable básico.
Revisión de proceso, no de resultado
La retroalimentación se enfoca en las decisiones tomadas durante el trabajo, no solo en el producto final.
Integración entre participantes
Algunos ejercicios combinan piezas de distintos participantes. Eso obliga a documentar y comunicar el trabajo propio.
Acumulación visible a lo largo del ciclo
Al final del ciclo, cada participante tiene un conjunto de archivos y documentos que muestran el proceso completo.